Las camas eran bastante incómodas . El dueño del hotel es un borde y contesta mal. El restaurante, aunque pone asador no tenías opción de pedir nada a la parrilla, es más, solo había un menú bastante pobre para elegir. No volveremos.
-Pagué por una habitación doble pero solo había toallas y artículos de baño para una persona.
-Pese a la calefacción, habitación extremadamente fría, muy desapacible, sobre todo si vas con niños.
-Una funda de plástico 'de los chinos' al colchón no ayuda a hacerlo más cálido, todo lo contrario.
-Pareces tan finas que se escucharon los berridos, el ruido de sillas y la mala educación de quienes llegaron a altas horas de la noche a la habitación contigua.
-El desayuno incluído fue un café con leche, un colacao y dos croissants, por el que Hotels.com me cobró 10 euros. O la web o el negocio no cumplió con lo previsto.
-Eso sí, los dueños muy amables en el trato.
Quitando la amabilidad con que nos trataron tanto dueños como su hija que fue excelente, las instalaciones dejan mucho que desear, habitación pequeña, calefacción insuficiente y encima por la mañana la apagaron, el baño sucio, no voy a adjuntar fotos porque me da vergüenza, la habitación era la 115,las mantas que tienen como complemento tenían bichos, desayuno dicen que es continental, pero se queda en un café un croasan y algo de queso y jamón porque lo pedimos, sino ni eso, lo cierto es que con lo que cobran debería ofrecer algo más, pues con menos precio hoy mismo estoy alojado en un 4 estrellas con spa.